EVA: tecnología contra el cáncer de mama

Por Montserrat Muñoz

Guadalajara, Jalisco. 14 de julio de 2017 (Agencia Informativa Conacyt).- Un grupo de jóvenes de entre 18 y 24 años busca mejorar la calidad de vida de las mujeres con la creación de un dispositivo portátil y no invasivo para la detección temprana de cáncer de mama.

EVA es el nombre de este dispositivo y Julián Ríos Cantú, de 18 años, es el líder del proyecto.

“Hacemos parches de biosensores completamente flexibles que se colocan dentro de cualquier brasier. Es tan fácil como tener tu smartphone, comenzar la autoexploración, tomar todos los datos de temperatura del seno y al final tener una evaluación”, comentó el emprendedor en una plática para más de 400 personas.

Durante una de las presentaciones más concurridas de la octava edición de Campus Party en México, Ríos Cantú relató la historia de EVA y de Higia Technologies, la empresa que cofundó junto con los también estudiantes José Ángel Lavariega Gómez y José Antonio Torres.

José Antonio Torres se desempeña como el director de Tecnología de la empresa, mientras que Lavariega Gómez fue nombrado director de Innovación.

Investigación detrás del emprendimiento

El joven se inspiró en la experiencia de su madre para crear EVA, luego de que fuera diagnosticada por segunda ocasión con cáncer de mama en 2012. Señaló que al principio del emprendimiento, la ignorancia, falta de experiencia, pero sobre todo la ambición por cambiar estos aspectos, los describían a la perfección.

José Antonio Torres señaló entonces que se volcaron a la investigación, tanto en el ámbito médico como en el tecnológico. “Ir aprendiendo hace que tengas más certeza sobre lo que estás haciendo. Tenemos el apoyo de estas investigaciones que fundamentan nuestra idea”, refirió.

“Nos dimos cuenta que esto era un problema más grande de lo que pudimos haber pensado. Mientras avanzábamos, me empecé a enamorar y obsesionar con el problema”, relató por su parte José Ángel Lavariega Gómez.

Durante las primeras investigaciones, los emprendedores comprendieron que los cambios en la temperatura, textura y coloración del seno de alguna forma están ligados a la presencia de cáncer de mama. Para que un cáncer se desarrolle, se necesita oxígeno y nutrientes, transportados por el principal fluido de calor en el cuerpo: la sangre.

“Ante la presencia de cáncer hay mayor flujo de sangre, lo que significa mayor temperatura. Lo que EVA hace es analizar estos datos, mapearlos de una forma muy precisa, contrastarlos y, finalmente, dar una evaluación de riesgo”, comentó Ríos Cantú.

El joven enfatizó que el dispositivo no ofrece un diagnóstico sino únicamente una evaluación de riesgo a modo de prevención. El diagnóstico es atribuible únicamente al patólogo y a la biopsia, sentenció. Luego de detectada alguna anormalidad, se alerta al oncólogo o médico para el tratamiento pertinente.

Los jóvenes expusieron que EVA no pretende ser un sustituto para la mastografía, dado que entienden este método como el más eficiente para determinar el lugar exacto del cáncer en el seno; aunque claro, con sus propias limitantes.

“EVA no puede decir exactamente dónde está (el cáncer). Nuestra herramienta es de predicción para sustituir la autoexploración y el ultrasonido y para evitar mastografías y biopsias innecesarias”, sentenció el líder del proyecto, a la vez que mencionó que EVA cuenta con una especificidad de entre 87 y 93 por ciento.

Prototipo

Para llegar a un primer prototipo, los tres socios comenzaron a desarrollar el hardware del dispositivo con una inversión propia que no rebasaba los 250 dólares. Con técnicas elementales y mucha creatividad, lograron elaborar su circuito y su propio sistema de soldado para los sensores milimétricos que manejarían.

Luego se enfrentaron a la necesidad de crear un algoritmo que pudiese cuantificar los tres factores y determinar anormalidades referentes al cáncer de mama. Fue entonces que expandieron el equipo y contrataron más personal, quienes ayudarían a perfeccionar el dispositivo a través del diseño, programación y conocimientos de inteligencia artificial.

Actualmente, el equipo de Higia se compone de 10 integrantes, todos entre 18 y 24 años de edad.

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