AGENDA 2030 Y LOS OBJETIVOS PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE: OPORTUNIDAD PARA EVALUAR EL PED-COLIMA, 2016-2021

En memoria al Mtro. Salvador Olvera Cruz (+)
Enrique Álvarez Navarro
(XII Parte)

Producción y Consumo Responsables

El objetivo 12 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible está dirigido a promover regímenes de consumo y producción sostenible, a través de diversas medidas que incluyen políticas específicas y acuerdos internacionales sobre la gestión de materiales tóxicos para el medio ambiente.

Para lograr crecimiento económico y desarrollo sostenible, es urgente reducir la huella ecológica mediante un cambio en los métodos de producción y consumo de bienes y recursos. La agricultura es el principal consumidor de agua en el mundo y el riego representa hoy casi el 70 % de toda el agua dulce disponible para consumo humano.

La gestión eficiente de los recursos compartidos y la forma en que se eliminan los desechos tóxicos y los contaminantes son vitales para lograr este objetivo. También es importante instar a las industrias, los negocios y los consumidores a reciclar y reducir los desechos, como asimismo apoyar a los países en desarrollo a avanzar hacia patrones sostenibles para 2030. (Ver Matriz de Indicadores Mundiales para el Seguimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

FUENTE: ONU, Consejo Económico y Social (ECOSOC), “Informe del Grupo Interinstitucional y de Expertos sobre los Indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 29/02/2016”. Elaboración Enrique Álvarez Navarro, “Propuesta Ciudadana a la Comisión para el Cumplimiento de la Agenda 2030 de la  Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO)

Panorama Global

La Secretaría de las Naciones Unidas (ONU), el Consejo Económico y Social (ECOSOC), en reciente informe con relación al tema, señalan lo siguiente: “… La consecución del Objetivo 12 requiere un sólido marco nacional para el consumo y las prácticas sostenibles que esté integrado en los planes nacionales y sectoriales, en las prácticas comerciales sostenibles y en el comportamiento de los consumidores, y también precisa que se respeten las normas internacionales sobre la gestión de los productos químicos y los desechos peligrosos.

“Desvincular el crecimiento económico del usos de los recursos naturales es fundamental para el desarrollo sostenible. Las cifras mundiales, sin embargo, apuntan a un empeoramiento de las tendencias: el consumo interno de materiales (la cantidad total de recursos naturales utilizados en procesos económicos) aumentó de 1.2 kg., a 1.3 kg., por unidad del PIB entre 2000 y 2010. El consumo interno de materiales total también aumentó durante el mismo período, de 48,700 millones de toneladas a 71,000 millones de toneladas. Ese aumento se debió en parte a un mayor uso de los recursos naturales en todo el mundo, en particular en Asia Oriental. Destaca el documento.

“Los países siguen haciendo frente a problemas relacionados con la contaminación atmosférica del suelo y del agua, y con la exposición a productos químicos tóxicos, bajo los auspicios de acuerdo ambientales multilaterales. Casi todos los Estados miembros de las Naciones Unidas son partes en uno de esos instrumentos, como mínimo. Con arreglo a las obligaciones contraídas en virtud de tales convenios, los países deben presentar periódicamente datos e información sobre los desechos peligrosos, los contaminantes orgánicos persistentes y las sustancias nocivas para el ozono.

“Sin embargo, entre 2010 y 2014, sólo proporcionaron los datos y la información solicitada el 57 % de las partes en el Convenio de Basilea sobre el Control de los movimientos transfronterizos de los Desechos Peligrosos y su Eliminación, el 71 % de las partes en Convenio de Rotterdam, sobre el Procedimiento de Consentimiento Fundamentado Previo Aplicable a Ciertos Plaguicidas y Productos Químicos Peligrosos objeto de Comercio Internacional y el 51 % de las partes en el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes. Todas las partes presentaron los informes solicitados en virtud del Protocolo de Montreal relativo a las Sustancia que Agotan la Capa de Ozono…”. (ONU, Informe de los Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS, 2017).

Desperdicio de Alimentos

Desperdiciar alimentos también supone un uso innecesario de recursos escasos como la tierra, el agua y la energía. Contribuye además al cambio climático: por cada kilogramo de alimento producido, 4.5 kilogramos de dióxido de carbono (CO2) se arrojan a la atmósfera.

FUENTE: FAO, “Pérdidas/Desperdicio de Alimentos”./ Elaboración Enrique Álvarez Navarro, “Colima: Agenda Estadística para la Competitividad Estatal”.

El consumo de una gran proporción de la población mundial sigue siendo insuficiente para satisfacer incluso sus necesidades básicas. En este contexto es importante reducir a la mitad el desperdicio per cápita de alimentos en el mundo a nivel de comercio minorista y consumidores para crear cadenas de producción y suministro más eficientes. Esto puede aportar a la seguridad alimentaria y llevarnos hacia una economía que utilice los recursos de manera más eficiente.

Datos y Cifras

De acuerdo con estimaciones de la FAO, se calcula que cada año alrededor de una tercera parte de los alimentos producidos – equivalentes a 1,300 millones de toneladas anuales valoradas en un billón de dólares – aproximadamente, se pierde (se tira), se desperdicia o acaba pudriéndose en los cubos de basura de los consumidores y los minoristas, o bien se estropea debido al transporte y los métodos de recolección deficientes.

-Las pérdidas y el desperdicio de alimentos ascienden aproximadamente 680,000 millones USD en los países industrializados y a 310,000 millones USD en los países en desarrollo.

-La producción per cápita total para el consumo humano es de aproximadamente 900 kilogramos en los países ricos, casi el doble de los 460 kilogramos producidos en la regiones más pobres.

-En los países en desarrollo, un 40 % de las pérdidas ocurre en las etapas de pos-cosecha y procesamiento, mientras que en los países industrializados más del 40 % de las pérdidas se produce a nivel de comercio minorista.

-En el comercio minorista se desperdician grandes cantidades de alimentos debido a estándares de calidad que sobre valoran la apariencia.

-Las pérdidas y el desperdicio de alimentos también provocan un importante derroche de recursos como agua, tierra, energía, mano de obra y capital y producen emisiones de gases efecto invernadero innecesarias contribuyendo así al calentamiento global y al cambio climático.

-Las pérdidas y el desperdicio de alimentos ascienden aproximadamente 680,000 millones USD en los países industrializados y a 310,000 millones USD en los países en desarrollo.

-Las tasas más altas de desperdicios se concentran en los grupos frutas y hortalizas y raíces y tubérculos.

-En México se desperdician el 37 % de los alimentos que se producen: 10 millones 431 mil toneladas de alimentos al año. (SEDESOL, Cruzada Nacional Contra el Hambre, boletín: “Desperdicio de Alimentos en México”.

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