Destrucción de la duna costera arrecia efectos de los huracanes

-Ya se puede apreciar también la erosión de playa en Progreso

Mérida, Yucatán, a 05 de septiembre de 2017.- La destrucción de los matorrales de duna costera y el mangle fortalecen los efectos destructivos de los vientos y las olas cuando las tormentas o huracanes entran a las costas, es por eso que en los últimos años estos fenómenos naturales han afectado de forma importante el Caribe, comentó el maestro Fernando Tun Dzul, responsable del laboratorio SIG de la Unidad de Recursos Naturales del Centro de investigación Científica de Yucatán A.C. (CICY).

El técnico de investigación del CICY habló de la importancia de los recursos naturales para amortiguar los efectos de los huracanes, particularmente en la línea de costa, que es la primera en sufrir los embates de los vientos; dijo que es prioritario conservar la zona de pioneras y el matorral de duna costera —la vegetación que ayuda a fijar la arena y evitar que haya mucho movimiento a causa de vientos y mareas—.

De igual forma destacó el papel de los arrecifes y el manglar, que también aminoran los efectos de los vientos y oleaje durante las tormentas o huracanes. Y explicó que cuando estos elementos naturales sufren un daño por este tipo de fenómenos se recuperan de forma natural con el paso del tiempo, a diferencia de lo que ocurre cuando son destruidos por acción humana —crecimiento de la infraestructura hotelera en el Caribe, por ejemplo—, en este caso los daños son casi irreversible.

“Siempre que se construye en la línea de costa, se está vulnerando la parte interna de tierra adentro y el impacto ya no es en el manglar sino en zonas mas bajas, zonas de selva baja o mediana que también se han disminuido por el uso de las comunidades en actividades agrícolas, que tampoco ayudan a mitigar los huracanes”, expuso.

Para ejemplificar este daño comentó cómo las afectaciones de huracanes se han intensificado después del huracán Gilberto en 1998, pues los fenómenos posteriores generalmente alcanzaban la categoría tres. Y mencionó que donde impactan con más fuerza es en las zonas turísticas porque no tienen la protección de la duna costera y el manglar.

El maestro Tun Dzul también habló del caso de Progreso, donde ya se puede apreciar la disminución de playa, debido a la erosión de la arena, incluso indicó cómo en algunas zonas ya se puede ver la cimentación de las casas que están a la orilla de la playa; “esto pasa cuando no se respeta la línea de costa y se construye sobre la duna costera por lo que la arena ya no se fija”, aseguró.

Finalmente explicó que la línea de costa abarca de 30 a 40 metros tierra adentro, y es la zona que ayuda a la fijación del suelo para que no se remueva la arena con los embates de viento y marea, además respetar esta zona y su vegetación ayuda a proteger las viviendas que se construyen en la playa. (JCDO / Comunicación Institucional CICY).

Moises Montes

Administrador del portal http://peninsulaapeninsula.com

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