La cocina como puente entre científicos y sociedad

La cocina como puente entre científicos y sociedad

Por Mariana Mendoza

Ciudad de México. 4 de mayo de 2018 (Agencia Informativa Conacyt).- El colectivo Cascoland, conformado por artistas, diseñadores y arquitectos, presentó los resultados de su trabajo piloto del proyecto Cocina y Laboratorio Ejidal, que tiene como meta generar espacios de encuentro, diálogo e intercambio de conocimientos, utilizando la comida como elemento central.

Este proyecto busca crear un vínculo entre académicos del programa de investigación internacional Forefront y miembros de comunidades ejidales de los municipios de Marqués de Comillas y Ocosingo, Chiapas, indicó Mariana Martínez Balvanera, representante de Cascoland en México, durante la presentación.

Forefront busca aportar bases científicas y sociales que coadyuven a conciliar la conservación de la biodiversidad, los servicios ecosistémicos y la producción agropecuaria en la región de la Selva Lacandona, en la que se encuentran estos municipios.

Fue a través de actividades como mesas de cocina al aire libre y en casas, mesas de diálogo, radios móviles e imprentas de recetas locales, que Cascoland buscó generar puentes de comunicación entre los pobladores y los investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad de Wageningen (WUR) y organizaciones no gubernamentales (ONG) internacionales que participan en Forefront.

En entrevista, Miguel Martínez Ramos, investigador del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES) de la UNAM y colaborador de Forefront, señaló que Cascoland cuenta con herramientas de comunicación muy efectivas, que permiten a la gente, de una manera más emocional, ser susceptible y abierta a nuevas ideas.

“Los científicos generamos conocimiento y las comunidades demandan apoyo para muchas cosas, como por ejemplo encontrar formas de producir alimentos reduciendo impactos ambientales, pero a lo mejor, desde nuestra percepción muy racional, no logramos comunicarnos adecuadamente”, dijo.

“Por eso, fue bueno sentarnos a la mesa con ellos para saber qué es lo que les preocupa y qué es lo que nosotros podemos hacer para crear productos que ayuden a generar conciencia sobre la problemática entre la producción y la conservación. Esa bisagra de comunicación es muy importante”, aseguró el ecólogo.

El investigador comentó que las pláticas con Cascoland comenzaron desde 2016 y el año pasado acudieron algunos miembros del colectivo a visitar a pobladores de las comunidades de Marqués de Comillas, para explorar si era factible trabajar allí. Después, empezaron a desarrollar una propuesta de trabajo con esa línea temática: cocina y conservación de la selva.

Estudios en la Reserva Montes Azules

Miguel Martínez Ramos describió algunos de los estudios que se han desarrollado en la Reserva de la Biosfera Montes Azules, que es la más grande de selva húmeda en México con alrededor de 400 mil hectáreas de extensión.

“Muchas veces se extrae el producto natural de la selva sin saber los impactos que esto tiene en las poblaciones de plantas o animales silvestres sujetas a la extracción. Nuestros estudios de ecología nos ayudan a saber qué tanto se puede extraer de manera sustentable un producto, dependiendo de la velocidad con la que estas poblaciones se reproducen y de la capacidad de recuperación de los organismos y poblaciones a diferentes niveles de extracción”.

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