YA TENEMOS LAS FINANZAS PÚBLICAS REORDENADAS, ¿Y AHORA QUÉ?

YA TENEMOS LAS FINANZAS PÚBLICAS REORDENADAS, ¿Y AHORA QUÉ?

ENRIQUE ÁLVAREZ NAVARRO

(Primera de dos partes)

Las finanzas públicas estatales del estado de Colima se deterioraron de manera alarmante en el lapso comprendido de 2005-2015, durante las administraciones de Jesús Silverio Cavazos Ceballos (2005-2009), y de Mario Anguiano Moreno (2009-2015); sin embargo, las finanzas públicas se colapsaron en el primer trimestre de 2015 (año de Hidalgo en la administración de MAM), ante el incremento del gasto operacional (gasto corriente y transferencias no etiquetadas), particularmente de los servicios personales y del engrosamiento del pasivo circulante.

El saldo de la deuda pública en Colima de 2003 a 2017 tuvo un crecimiento promedio anual de 14.7 por ciento, al pasar de 509.2 mdp a 3,500.0 mdp. En términos absolutos el mayor aumento se alcanzó de 2011 a 2015 al agregarse 1,960 mdp al saldo de 2010 que era de 1,303.9 mdp. (Gráfica 1)

FUENTE: SHCP, “Deuda Pública de las Entidades Federativas y Municipios, 2003-2017”. Elaboración Enrique Álvarez Navarro, “Colima: Agenda Estadística para la Competitividad”.

El 20 de marzo pasado, en rueda de prensa el gobernador Nacho Peralta, anunció que se concretó el refinanciamiento de los créditos contratados en 2011, por 814 millones de pesos, y en 2015, por 638 millones de pesos que se adquirieron en la administración pasada de Mario Anguiano Moreno.

El Titular del Poder Ejecutivo, anunció que su administración logró refinanciar dos créditos con los bancos Interacciones y Banorte, con lo cual se ahorraran 240 millones de pesos. “El gobernador aclaró que este refinanciamiento no significa contratar deuda nueva o ampliar los plazos de pago, sino mejores condiciones en las tasas de interés de los créditos (sic) para generar ahorros”, afirmó JIPS.

Según el Editorial de DIARIO DE COLIMA, “La administración estatal de JIPS, pagó 674 millones de pesos de deuda bancaria, y solamente 177 millones 600 mil pesos se destinaron a la disminución de la deuda y el resto 496 millones 500 mil pesos, fueron intereses”. (Diario de Colima: 21/03/2018)

El gobierno del estado pasó de tener una calificación crediticia de “HR BBB-“ a “HR BBB+”, en escala local, de acuerdo a la Calificadora HR Ratings, lo que “refleja un fortalecimiento de las finanzas públicas, significa que la entidad ofrece moderada seguridad para el pago oportuno de obligaciones de deuda. Mantiene moderado riesgo crediticio, con debilidad en la capacidad de pago ante cambios económicos adversos”. (HR Ratings, 2018)

Se ha hecho bien la tarea pero no podemos quedarnos con los brazos cruzados frente a los enormes retos que tenemos por delante.

Hasta ahora, el mandatario estatal ni su secretario de Planeación y Finanzas (SEPLAFIN), no han dado una explicación clara sobre el total de la deuda pública estatal, ni sobre las demandas que pesan en contra del ex gobernador Mario Anguiano Moreno, y tampoco hay información de la Procuraduría General de la República, ni de la Procuraduría General de Justicia del Estado, ni del Congreso del Estado, y demás dependencias de justicia estatales que comprueben en qué grado de avance están las investigaciones sobre el ex gobernador y los presuntos responsables.

¿A cuánto asciende la deuda pública total del estado de Colima? ¿Qué avance se tienen sobre las sanciones económicas que propuso el L.A.F. Armando Zamora González, ex Auditor Superior del Estado del Órgano Superior de Auditoría Fiscalización Gubernamental (OSAFIG), en contra del ex gobernador Mario Anguiano Moreno, y varios de sus funcionarios en las auditorías excepcionales 2013, 2014 y parte del 2015? ¿Dónde están los resultados del “Libro Blanco”, que encargó realizar el Titular del Ejecutivo Estatal? Interrogantes que continúan siendo asignaturas pendientes.

El gobierno de Colima ha perdido la capacidad de incidir en el desarrollo económico y social, el centro de la problemática financiera sin duda es el tamaño de la deuda, más allá de problemas estructurales que tiene que ver con la capacidad de crecimiento económico del estado, de la creación de empleos, de la atracción de capitales.

Indicativo que es una gran presión el tamaño de la deuda y que significa no poder atender problemas de cotidianidad, presiones para la operatividad, falta de liquidez, no tener recursos para la inversión productiva.

En ese contexto, el Poder Legislativo local (H. Congreso del Estado) debe poner finalmente un alto a la opacidad del gobierno estatal en el manejo de la deuda y evitar el uso de esos recursos termine engrosando el gasto corriente o se destine a gastos superfluos.

Puntos rojos en las Obligaciones de la Deuda Pública

De acuerdo con datos actualizados, para el reordenamiento financiero el gobierno del estado de Colima (2017), contrató un monto de 350 millones de pesos (mdp), los cuales fueron utilizados para refinanciar la deuda. El gobierno del estado usó el financiamiento para reestructurar sus obligaciones, en vez de destinar a la inversión pública productiva (como las construcción de escuelas, hospitales, centros de salud, o programas que incentiven el desarrollo de proyectos, y no el pago de gasto corriente, como vehículos o nóminas.

La emisión de mayor deuda no se tradujo en inversión para impulsar el crecimiento económico, incluso se dio en un contexto de bajo crecimiento económico, de acuerdo con el INEGI, en su Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) fue del 1.4 (variación % respecto al trimestre anterior (3T-2017), y de 4.9 (variación respecto a igual trimestre de 2016).

Según cifras del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, “Obligaciones Financieras de las Entidades Federativas de México, al Cuarto Trimestre de 2017”, en el estudio se muestran los datos relevantes de las obligaciones de la deuda pública estatal con puntos rojos de los siguientes indicadores:

-Saldo de la Deuda Estatal per Cápita. Recientemente la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), actualizó los indicadores de la deuda pública de las entidades federativas y municipios. Aunque la Secretaría únicamente lleva el registro de una parte de la deuda total de éstos órdenes de gobierno, la información que hizo pública nos permite dimensionar la magnitud del endeudamiento estatal de la deuda estatal per cápita. (Cuadro 1)

FUENTE: CEFP, Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, “Obligaciones
Financieras de los Estados y Municipios, 2016 y 2017”, cifras de la SHCP, CONAPO, e INEGI. Elaboración
Enrique Álvarez Navarro, “Colima: Agenda Estadística para la Competitividad”.

De acuerdo con el análisis del Centro de Estudios de la Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, la deuda per cápita en Colima durante el periodo 2016-2017, aumentó de 4 mil 600 pesos en 2016 a 4 mil 748 pesos con 55 centavos en 2017, cifra ligeramente por arriba del promedio nacional que alcanzó los 4 mil 515 pesos, por lo que el estado ocupa el 11° lugar nacional en deuda pública per cápita.

Este indicador nos da a conocer el monto promedio de que debería aportar cada habitante para pagar el total de la deuda pública, que incluye pasivos bancarios de deuda de corto, mediano y largo plazo, el promedio de la deuda municipal y entes públicos estatales, entre otros; pero no incluye la Deuda Quirografaria ni los adeudos y compromisos que tiene el gobierno estatal con servidores públicos del STSGE, en materia de pensiones.

– Deuda Estatal como Porcentaje de Transferencias del Ramo 28 (Participaciones Federales). Durante el periodo comprendido entre los años 2016 y 2017, el indicador saldo de la deuda estatal como porcentaje de las participaciones federales presenta una tendencia creciente, pasando de 68 en 2016 a 74 por ciento en 2017, lo que equivale a un aumento de 6 puntos porcentuales, aunque se ubica por abajo del promedio nacional que alcanzó el 79.3 por ciento. Con ello se acentúa la dependencia financiera del gobierno estatal con la federación, como puede apreciarse en la información estadística adjunta, donde se establece en el Presupuesto de Egresos del Gobierno (2018) la dependencia de cerca del 90 % son recursos federales y solamente cerca son del 9 % son recursos propios. (Grafica 2)

FUENTE: SEPLAFIN, Secretaría de Planeación y Finanzas, “Presupuesto de Egresos del Gobierno del Estado 2018”. Elaboración Enrique Álvarez Navarro, “Colima: Agenda Estadística para la Competitividad”.

Continuará

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