Ingeniería mexicana en acción

Ingeniería mexicana en acción

Por Carmen Báez y Armando Bonilla

Ciudad de México. 2 de octubre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt).- La construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) implica una serie de importantes retos para la ingeniería mexicana.

Con una inversión total de 13 mil millones de dólares (230 mil millones de pesos, aproximadamente), en la construcción del NAICM participan 292 empresas, y hasta el cierre de esta edición hay en marcha 29 obras.

Con el presente fotorreportaje, la Agencia Informativa Conacyt documenta el avance de las obras y los importantes retos de ingeniería que ha implicado la construcción de estructuras y pistas en el antiguo lago de Texcoco.

La primera fase de construcción incluye las pistas 2, 3 y 6, así como la terminal, la torre de control, el Centro de Transporte Terrestre (CTT), el área de carga de aduanas, la zona militar y el hangar presidencial. De continuar el proyecto, se prevé concluya en 2020.

El máximo desarrollo del NAICM se concluiría en una segunda etapa que arrancará hasta que su capacidad inicial se vea saturada, e incluye la ampliación a seis pistas (solo tres con operaciones simultáneas), una segunda terminal de pasajeros y un CTT más.

El NAICM —cuyo avance se estima en 31 por ciento— es un ejemplo de cómo la tecnología ofrece soluciones a tres de los retos más importantes que enfrenta la obra: el hundimiento del suelo, la reducción del consumo energético y garantizar la operatividad ante cualquier siniestro.

El corazón del NAICM, la estructura esencial de esta obra será la terminal de pasajeros, que tendrá la capacidad para recibir 50 millones de pasajeros al año en su primera fase de construcción, y hasta 120 millones en una segunda etapa. Por sus dimensiones y necesidades, los ingenieros a cargo recurrieron a un diseño que permita reducir su consumo energético desde diferentes frentes. El edificio terminal, de 743 mil metros cuadrados, registra un avance de obra de 60 por ciento.

La edificación del NAICM se lleva a cabo mediante una técnica llamada cimentación compensada, donde se calcula el peso final de la losa —incluida la cimentación— y se sustrae del suelo el material equivalente a ese peso para que el hundimiento no se acelere. Posterior a ese cálculo, se hincaron cinco mil 400 pilotes de fricción y una capa de medio metro de tezontle que fue cubierta con la losa de cimentación, integrada por 865 losas individuales.

Los pilotes servirán para garantizar un hundimiento regional —uniforme—, mientras que la losa de cimentación está separada de ellos para que durante un evento sísmico, la losa de 312 mil metros cuadrados se mueva conforme el sismo sin que se fracture, contrario a lo que ocurriría si estuviera fija a los pilotes que desde el subsuelo la soportan. Imagen autoría NAICM.

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Moises Montes

Administrador del portal http://peninsulaapeninsula.com

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