Colima en Cifras Desaceleración de la Dinámica Económica en Colima, 2018

Colima en Cifras Desaceleración de la Dinámica Económica en Colima, 2018

Enrique Álvarez Navarro

El estatus de las finanzas públicas estatales todavía es delicado e ineficiente, los magros logros alcanzados en “la transformación de la economía colimense” (PED; 2016-2021, p. 18), continúa siendo una asignatura pendiente, pese al programa de austeridad y al reordenamiento de las finanzas y la mal cacareada salud de la política fiscal, ya que no debe de circunscribirse sólo al incremento de los impuestos recaudados 14.2 %, durante el periodo 2015-2018, tal como se aprecia en la gráfica adjunta, ni en la reestructuración de una parte mínima de la deuda pública directa ni en la renegociación de los créditos obtenidos en la administración pasada de Mario Anguiano Moreno. En mi opinión personal, la gestión de José Ignacio Peralta Sánchez, de este preocupante tema se atendió tardíamente, y se priorizó lo urgente en aras de lo importante. (Gráfica 1)

*Proyección a fin de año de la SEPLAFIN.
FUENTE: Enrique Álvarez Navarro, elaborado con datos de la Secretaría de Planeación y Finanzas del Gobierno del Estado de Colima (SEPLAFIN).

La situación en la que JIPS, recibió las finanzas públicas no era sana, hay un espacio fiscal limitado y poco margen de maniobra para gastar; sin embargo, su administración en el primer tramo, se ha caracterizado de ser austera, prudente y cuidadosa; lamentablemente, las cuentas que rinde el gobernador no generan cifras puntuales sobre su desempeño institucional, en materia de política económica a la mitad de su gestión, son malas, con datos ambiguos, deficientes y opacos que poco o casi nada contribuyen para elevar el bienestar de los colimenses ni al análisis del desarrollo económico y social, si hacemos una breve revisión de las principales variables económicas que impulsan el crecimiento de nuestra economía se puede destacar el escenario siguiente:

Desaceleración de la dinámica económica en Colima

Durante 2017, según cifras del INEGI la economía de Colima creció 2.9 %, con respecto al año 2016, muy por abajo del 3.5 %, de la meta establecida en el Plan Estatal de Desarrollo (PED), 2016-2021.

En cuanto a las actividades primarias (agricultura, cría y explotación de animales, pesca y caza) la entidad registró un incremento de apenas 4.5 %. (INEGI-2018)

En contraste la actividad industrial cayó 5.4 %, observando una importante desaceleración de la industria de la construcción (- 13.9 %) por menor obra pública. Dentro de las actividades secundarias destaca la industria de la construcción; no obstante ha venido perdiendo participación dentro del PIB.

En tanto la actividad manufacturera retrocedió 1.2 %, hilando dos años consecutivos de caídas el sector manufacturero, que está altamente concentrado en la producción de alimentos.

La baja productividad de las actividades primarias y secundarias trae como consecuencia una drástica disminución de la competitividad de estas actividades.

Las actividades terciarias (servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles, comercio al menudeo y al mayoreo), la cual aumentó 6.0 %, favorecida a su vez por las actividades comerciales, con una tasa de crecimiento de 10.8 %. Se estima que al final de 2018 la dinámica económica estatal acentuará su desaceleración. De acuerdo al INEGI, el PIB del estado crecerá 2.3 % real posterior al decremento de 2.9 % de 2017 y de su nivel más alto 4.5 % de 2016; es decir, la tendencia del crecimiento de la economía estatal es declinante tal como se aprecia en la gráfica adjunta, de ahí que el gobierno estatal corre el riesgo de incumplir con las metas registradas en el Eje Estratégico I. (Colima Competitivo), y el Eje Transversal I. (Colima con un Gobierno Moderno, Efectivo y Transparente), establecidas en el PED 2016-2021, principalmente. (Gráfica 2)

FUENTE: Elaborado por Enrique Álvarez Navarro, con base en datos tomados del “Indicador Regional de Actividad Económica (IRAE)”, varios años. Dirección Ejecutiva de Estudios Económicos y Comunicación BANAMEX-Citi.

Colima Competitivo: Una de las principales metas del (PED) 2016-2021, vinculadas al Eje Estratégico “Central” I. (Colima Competitivo): Meta 4.

“Obtener el primer lugar en exportaciones en tres productos agrícolas” (sic), meta todo sea dicho, que fue establecida con base en un criterio poco racional, en el Plan no se especifica a qué cultivos se refiere, se carece de cifras confiables y oportunas de los volúmenes de exportación, precios y mercados de destino de los productos agrícolas de Colima, ante la crisis e incertidumbre que prevalece en sector agroalimentario, al respecto es importante señalar que los principales agro-productos colimenses durante el periodo 2012-2017, que presentan un crecimiento significativo en los niveles de producción (no confundir con volúmenes de exportación), destacan la papaya 104 %; el arándano 100 %, y el plátano 24.5 %.

En contraste los productos que registran serios retrocesos en los niveles de producción con drásticas caídas como la del limón mexicano -31.7 %, la copra -12.4 % y la sandía -12.3 % respectivamente, constituyen indicadores preocupantes que hacen prever que difícilmente se logre alcanzar la meta propuesta en los casi tres años que le restan a la administración de José Ignacio Peralta Sánchez. (SIAP, “Atlas Agroalimentario, 2012-2018”)

En materia de empleo y salarios las cifras no son nada alentadoras, como lo presumieron en los diversos medios de comunicación los responsables del diseño y la conducción de la política fiscal estatal, ni en la promoción que se le dio al 3er. Informe de Gobierno de la gestión peraltista, los datos que presentaron los agentes de esta política pública durante sus conferencias de prensa y comparecencias ante el H. Congreso del Estado, para la glosa del informe, son inconsistentes y confusos, no señalan indicadores ni las cifras comparativas y fiables de los empleos permanentes con sus respectivos ingresos, destacan la debilidades siguientes: No presentan la situación actual respecto a la creación de empleo formal, por sexo, la cobertura y los niveles salariales ni las oportunidades de empleo juvenil, entre otros.

En Colima, según cifras del INEGI, al cierre de año pasado, el nivel de ingresos del 58.9 % de la población ocupada del estado era de hasta tres salarios mínimos. Además, 51.62 % de los ocupados colimenses se ubica en la informalidad. En el primer trimestre del año 2018 en la entidad se generaron 1,140 plazas aseguradas en el IMSS, frente a 2,293 trabajos creados en igual periodo del 2017.

La creación de empleos formales registran un alza de 5.2 % comparada con 4.4 % de la media nacional (IRAE, 2018). Colima obtuvo un Salario Medio de Cotización al IMSS de $ 281.4 en 2017, y se colocó por abajo del promedio nacional de $ 333.2. (ProMéxico, 2018)

Exportaciones: Según datos de del Gobierno del Estado “…La industria es la principal generadora de exportaciones en el estado de Colima, del total de las exportaciones colimenses, el 78 % corresponde a la minería, la construcción y la industria manufacturera. Secundado por el sector agropecuario que tiene una participación del 21 % y el sector servicios con el uno por ciento”. (Presupuesto de Egresos del Gobierno del Estado, 2018)

La Inversión Extranjera Directa (IED): La captación de IED en el Estado durante 2017 fue de 137.5 millones de dólares y al primer trimestre de 2018 esta cifra ascendió a los 39.8 millones de dólares, según cifras de la Secretaría de Economía de Colima, los principales países inversores por origen son: Canadá con el 56 por ciento, EE.UU. con el 21 por ciento y Dinamarca con el 8 por ciento. Remesas: En ingresos por remesas extranjeras al 30 de septiembre de 2018; Colima recibió 240.1 millones de dólares, ello derivado por la escasa oportunidad de empleo así como del trabajo mal remunerado, lo que provoca que más personas migran, y por ende, el flujo de remesas va a la alza en los últimos años. (BANXICO, 2018)

Deuda Pública: Para el ejercicio fiscal 2019 se tiene previsto para el servicio de la deuda pública directa de 543.3 millones de pesos, conformados por 327.5 millones de pesos destinados a la amortización de capital y de 315,8 millones de pesos para el pago de intereses (SEPLAFIN, 2018). Estos pagos, elevados y forzosos, desplaza recursos para rubros prioritarios como salud, educación, inversión en infraestructura.

En este contexto, durante el presente año (2018), en Colima se profundizó el rezago económico: el PIB disminuyó 2.3 %, sumando 2 años consecutivos de caídas, siendo este su mayor declive en términos reales durante el período de 2014-2018, y se encuentra lejos de alcanzar la meta que fijó el gobernador José Ignacio Peralta Sánchez, para “Crecer, en términos reales, a una tasa promedio anual superior a 3.5 % del PIB” (sic), meta todo sea dicho, se estableció con base en un criterio poco racional, y no se aplicó correctamente la Metodología de la Matriz del Marco Lógico. (Plan Estatal de Desarrollo PED Colima, 2016-2021, el denominado, Eje Estratégico “Central” I. Meta 1, página 14).

Colima es la economía 31 del país con una aportación de 0.60 por ciento al PIB nacional (PED-2016-2021, p. 18), De acuerdo a las cifras más recientes del INEGI, la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto PIB, de Colima en 2018 con respecto al 2017, fue de sólo el 2.3 %, insuficiente para la generación de empleos productivos y, en general, para alcanzar un mayor nivel de bienestar social de los colimenses.

Sin una evaluación externa del PED, y un buen indicador del PIB estatal, será difícil tener un diagnóstico actualizado, serio y confiable de los problemas más lacerantes que debe enfrentar la política económica JIPS en los próximos 3 años.

Diagnóstico de las Finanzas Estatales

El diagnóstico de las finanzas estatales muestra que la Secretaría de Planeación y Finanzas (SEPLAFIN), a cargo de Carlos Noriega García, no cuenta con capacidades limitadas para el desarrollo de las funciones (Planeación – Presupuestación).

Le falta una estructura programática del gasto de calidad; falta de claridad en los proyectos prioritarios y estratégicos; no cuenta con mecanismos rigurosos de evaluación externa del Plan Estatal de Desarrollo PED, 2016-2021, ni realiza una priorización de proyectos productivos de inversión pública estatal; el concepto de “Evaluación” se limita al seguimiento físico y financiero de a algunas acciones y rubros sujetas a control presupuestal del gasto público (al respecto, tanto la Contraloría General del Gobierno del Estado, hoy elevada a rango de Secretaría, así como por el Órgano Interno de Control Presupuestal y Fiscalización Gubernamental OSAFIG, simulan realizar dicha función y la verdad son “AUTOEVALUACIONES”; con cifras fuera de contexto y desvinculadas; se detectan también insuficiencias, errores y omisiones en la elaboración de las Matrices de Indicadores para Resultados (MIR) del Sistema de Indicadores de Desempeño del Presupuesto Basado en Resultados (PbR-SED).

El poder Ejecutivo continúa actuando como juez y parte al aprobar y autoevaluar el Plan Estatal de Desarrollo de PED 2016-2021, mientras la gran mayoría de los caros y bisoños diputados del H, Congreso del Estado, tienen un rol de irresponsables y desdibujados.

El Presupuesto de Egresos del Gobierno del Estado de Colima 2019, carece de indicadores de desarrollo, y las acciones mal denominados “proyectos”, no cuentan con estudios de impacto económico y social ni están debidamente elaboradas sus Matrices de Resultados (MIR), presentan diversas ambigüedades conceptuales y estadísticas, entre otros.

De los pocos Programas Presupuestales (PP) disponibles la mayor parte de ellos están plagados de datos e indicadores deficientes o erróneos. Sin embargo, estos “proyectos” se aprobaron en partidas provisionales que no explican en que rubros específicos se planea gastar los recursos y sin contar con lineamientos o reglas de operación que regulen su funcionamiento.

Falta transparencia en los logros alcanzados e impactos económicos y sociales, y niveles de avance de los proyectos, obras y acciones contemplados bajo el marco de la Ley de Asociaciones Público Privadas del Estado de Colima. (P.O. Decreto No, 166, 15/09/2016)

En este contexto, lo más grave e inadmisible es que la Secretaría de Planeación y Finanzas (SEPLAFIN) no incluyó en el Proyecto de Presupuesto de Egresos para el Ejercicio Fiscal de 2019, la relación detallada de todos los Programas Presupuestarios (Sectoriales, Regionales, Especiales, e Institucionales), de manera integral, desglosados con sus objetivos, metas y sus respectivas MIR, como lo establecen la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria; la Ley de Disciplina Financiera de la Entidades Federativas y los Municipios; la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria del Estado de Colima, y el Artículo 51° de la nueva Ley de Planeación Democrática para el Desarrollo del Estado de Colima (P.O. 06/08/2016), que permitan la homogenización de las finanzas públicas, su articulación, su comparabilidad y análisis bajo criterios específicos, para facilitar las tareas de seguimiento, evaluación, fiscalización, y del gasto público de calidad.

En resumen, de manera urgente se requiere revisar y modernizar el Sistema Estatal de Planeación Democrática para el Desarrollo de Colima, y articular de manera real y efectiva, no discursiva, el Presupuesto de Egresos del Gobierno del Estado con el Plan Estatal de Desarrollo, 2016-2021; una vez revisado y actualizado; se recomienda realizar las evaluaciones externas e incluyentes del PED, de manera trimestral; elaborar un sistema de indicadores de desarrollo estatal, estrechamente articulado a los Objetivos del Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030; fortalecer el marco de la Gestión Pública para Resultados (GPR); redoblar los esfuerzos para la implementación del Presupuesto basado en Resultados (PbR); el Presupuesto con Enfoque Base Cero (PbC) y el Sistema de Evaluación del Desempeño (SED).

El gobierno estatal corre el riesgo de incumplir con las metas establecidas del PED 2016-2021, por las deficiencias de su política fiscal, el gasto discrecional sin rumbo ni dirección, la tendencia al aumento de los intereses por servicios y el monto total de la deuda pública directa al final del sexenio 2016-2021, y el cumplimiento de los compromisos del sistema de pensiones con los servidores públicos del Estado, entre otros.

Los responsables del diseño, seguimiento y evaluación de las políticas públicas de planeación y las finanzas locales son: el titular de la SEPLAFIN del Gobierno del Estado, Carlos Noriega García; los diputados Francisco Javier Rodríguez García; Luis Fernando Antero Valle, Presidente y Vocal de la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Fiscalización de los Recursos Públicos, el diputado Rogelio Salinas Sánchez, Presidente de la Comisión de Planeación, Fomento Económico y Turismo, del H. Congreso del Estado de Colima, respectivamente, y la Mtra. Indira Isabel García Pérez, Auditora Superior del Órgano Superior de Auditoria y Fiscalización Gubernamental (OSAFIG) principalmente, así como todos los secretarios que integran el gabinete legal, y los titulares de los órganos descentralizados, desconcentrados y fideicomisos que manejan recursos públicos, tienen la palabra.

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Fecha de Emisión: 04/01/2019.
Para mayor información: Enrique Álvarez Navarro,
Cel. 312 183 95 43,
Correo electrónico: lean007@hotmail.com
Colima, Col., México.

Moises Montes

Administrador del portal http://peninsulaapeninsula.com

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