La ayahuasca ya se consumía hace mil años en rituales precolombinos

La ayahuasca ya se consumía hace mil años en rituales precolombinos

Algunos pueblos indígenas de Sudamérica preparan una bebida llamada ayahuasca, a base de compuestos psicoactivos que provocan efectos alucinógenos.

Un nuevo estudio demuestra que en las ceremonias chamánicas de hace unos mil años ya se usaba este brebaje. El análisis de los restos orgánicos de un atadijo ritual ha revelado la presencia de al menos cinco componentes estupefacientes.

Desde hace milenios, los pueblos precolombinos han utilizado varias especies de plantas originarias de Sudamérica por sus propiedades curativas y psicoactivas que alteraban los estados de conciencia. Sin embargo, hasta ahora, solo existía evidencia arqueológica del consumo de psicotrópicos, como el alcohol o la cafeína. El uso de otras sustancias psicoactivas ha sido más difícil de documentar.

El estudio proporciona la primera muestra química del uso ritual de múltiples plantas psicoactivas en la Bolivia precolombina

Un nuevo estudio, publicado hoy en la revista PNAS, proporciona la primera muestra química del uso ritual de múltiples plantas psicoactivas en la Bolivia precolombina, gracias al análisis de un conjunto de objetos de unos mil años de antigüedad, recuperados en una cueva en las tierras altas de los Andes, al suroeste de Bolivia.

Los científicos neozelandeses, estadounidenses y colombianos analizaron la composición química de los artefactos encontrados en el atadijo ritual: una gran bolsa de cuero con un par de tablas de madera talladas para el rapé (tabaco en polvo), un tubo de aspiración, un par de espátulas de hueso de llama, una cinta de tela, fragmentos de tallos de plantas secas unidas por cuerdas de lana y fibra, y tres bolsas unidas realizadas con hocicos de zorros.

Los resultados, obtenidos por cromatografía líquida en tándem de espectrometría de masas, revelan la presencia de al menos cinco compuestos psicoactivos en la funda hecha a base de hocicos de zorro y en los tallos de las plantas secas: cocaína, benzoilecgonina, harmina, bufotenina y dimetiltriptamina.

“Al menos tres plantas que contienen estos componentes formaban parte de la parafernalia chamánica que se remonta a hace 1.000 años. Hasta la fecha, es el mayor número de compuestos recuperados de una única pieza en esta zona del mundo”, recalcan los autores de la Universidad del Estado de Pennsylvania (EE UU), la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) y la Universidad Mayor de San Andrés (Bolivia), entre otras.

Los chamanes tenían un sofisticado conocimiento botánico en la época precolombina

…leer mas en: ECOPORTAL

Moises Montes

Administrador del portal http://peninsulaapeninsula.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *