Producir su propia comida da seguridad alimentaria a zonas rurales

Producir su propia comida da seguridad alimentaria a zonas rurales

Nutriólogos en Yucatán reconocen que sistema milpa aporta una alimentación variada y saludable

La Jornada Maya – Mérida, Yucatán.- “Si nos fijamos en los diferentes grados de inseguridad alimentaria (leve, moderada y severa), se puede ver que en las comunidades rurales hay menor porcentaje de inseguridad alimentaria severa; esto tiene que ver con los sistemas de producción propia que hay en ellas, con respecto a los centros urbanos donde para adquirir los alimentos dependemos ciento por ciento de la compra”, indicó la nutrióloga Vanessa Gamboa García en su ponencia Nutrición y alimentación a través de la milpa maya, en el marco de la de la Semana de la Nutrición y del Día Nacional del Nutriólogo llevada a cabo en la Facultad de Medicina de la UADY.

“El hecho de que todavía haya una importante parte de la población que produzca y consuma sus propios alimentos los mantiene fuera de la inseguridad alimentaria severa”, aseguró la especialista.

“La milpa, con todos los alimentos que aporta, es capaz de proporcionar una alimentación completa, suficiente y variada a la población”. En las del oriente de Yucatán se han documentado hasta 160 productos aprovechables, precisó.

Sin embargo, se demostró que la ruptura de la milpa contribuye a la doble carga de la malnutrición en la comunidad maya, debido a la transición de una dieta diversa y variada a una dieta pobre en nutrimentos y rica en calorías.

Así se vio que las mujeres en el área rural son las que presentan una mayor prevalencia de obesidad, en comparación con las mujeres urbanas y los hombres de ambos lugares. La prevalencia de bajo peso, baja talla y obesidad en los menores de cinco años también es preocupante.

En el área rural, la baja talla se presenta casi en el 20 por ciento de los niños, “si bien el principal problema que hoy en día nos atañe es el sobrepeso y la obesidad, no podemos bajar los brazos ante el tema de la desnutrición infantil”, señaló Gamboa García.

La nutrióloga puntualizó que se puede encontrar en la milpa alimentos de los diferentes grupos que, de algún modo, resaltan la combinación de maíz y frijol como los dos que son capaces de aportar una proteína de alto valor biológico y una cantidad importante de energía a la dieta de las personas, “y esto ha permitido que las poblaciones mayas y mesoamericanas puedan subsistir a través de tantos siglos”, concluyó.

Un sistema productivo

Según la experta, la milpa es mucho más que un sistema productivo; se organiza en tres niveles de existencia, de acuerdo a todas las actividades que se pueden realizar alrededor de ella. Involucra múltiples productos como la caza, la apicultura, la ganadería de monte, la ganadería y agricultura del solar, el pequeño comercio, la producción de artesanías, así como el trabajo asalariado y la migración laboral.

Como sistema sociocultural, involucra a la familia, la comunidad entera, la organización política, la cosmovisión maya, los conocimientos, los valores rituales y también las prácticas de alimentación y nutrición.

Como sistema técnico, aquellas habilidades que la milpa va desarrollando en quienes la practican que tiene que ver con un policultivo, múltiples actividades desde la selección del monte que se va a utilizar para la milpa hasta el agradecimiento por la cosecha.

Fuente: La Jornada Maya

Moises Montes

Administrador del portal http://peninsulaapeninsula.com

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