Cooperativas energéticas nadan a contracorriente en México

Cooperativas energéticas nadan a contracorriente en México

La cooperativa Onergia, una de las dos que operan en México en el ámbito de la energía, instala sistemas fotovoltaicos, como el de la imagen en la Unión de Cooperativas Tosepan Titataniske en el municipio de Cuetzalan, en el sureño estado de Puebla. Foto: Cortesía de Onergia

CDMX.- Una cooperativa mexicana de energía solar, Onergia, busca fomentar el empleo digno, aplicar el conocimiento tecnológico e impulsar alternativas menos contaminantes que los combustibles fósiles, en una de las iniciativas alternativas con las que se busca en México avanzar hacia la transición energética.

“Nos organizamos cooperativamente por una transición energética que se replantea las formas de producción, distribución y consumo para construir un mundo más sano y más justo. En este sector, ha sido más difícil, hay que invertir en capacitación y romper la lógica del mercado”, dijo a IPS el socio fundador y director de Proyectos de Onergia, Antonio Castillo.

La cooperativa, creada en 2017, cuenta con ocho agremiados y ha instalado hasta ahora unos 50 sistemas de generación fotovoltaica, primordialmente en el estado de Puebla, en el centro-sur del país.

“Hay que alinear una política pública que nos permita avanzar hacia la transición. Que las personas adopten alternativas depende de la política pública. Lo fundamental es la libertad de elegir cómo consumir. Será nuestra labor organizarnos como consumidores”: Antonio Castillo.

Castillo explicó, vía telefónica, que la cooperativa trabaja en el sector residencial –clientes de clase media y alta que pueden financiar el costo de la instalación– y en comunidades de ese territorio, a quienes las motiva reducir el costo del servicio eléctrico, ofrecer más servicios y permitir el acceso a la energía.

En el caso de comunidades, la dotación de energía solar forma parte de proyectos sociales más amplios y en los cuales las cooperativas de ahorro de la organización beneficiaria diseña la estructura financiera para ejecutar la obra. Un sistema residencial básico puede costar más de 2200 dólares y uno de mayor calado, más de 22 000.

“A las comunidades las mueve adoptar energía renovable como estrategia de defensa de la tierra frente a amenazas de mineras o hidroeléctricas. No necesitan ser generadoras de energía de gran escala, porque ya tienen resuelto el abastecimiento local. El objetivo es dar alternativas a las comunidades”, declaró Castillo.

Onergia, organización sin fines de lucro, fomenta la generación distribuida o descentralizada.

En México, las cooperativas energéticas son una rareza en el paisaje del cooperativismo, pues solo se conocen dos, debido a barreras legales, técnicas y financieras, si bien las leyes de cooperativas reconocen su función en la energía entre otros diversos sectores. La otra, Cooperativa LF del Centro, brinda sus servicios en varios estados pero no es generadora.

…leer mas en: IPS Agencia de Noticias

Moises Montes

Administrador del portal http://peninsulaapeninsula.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *