La talla baja no ha sido limitante: Perla Baas, medallista nacional yucateca

La talla baja no ha sido limitante: Perla Baas, medallista nacional yucateca

Recientemente emprendió su propio negocio de postres

Perla Baas es una mujer yucateca que ha superado cada obstáculo en su camino. Tras culminar la preparatoria, a sus 19 años puede presumir que ha sido medallista nacional en los Juegos Paralímpicos; y recientemente emprendió su propio negocio de postres. La acondroplasia -mejor conocida como talla baja- no ha sido limitante para ella.

Después de tomar un curso de repostería, los profesores se percataron de su talento en la cocina y la animaron a emprender. Es así como nace Pequepostres, una empresa que lleva algunas semanas ofreciendo las delicias que se gestan en el horno de la familia Baas; y que ha despertado el interés de mucha gente.

Pan de elote, pastel de galleta y “el imposible” son solo algunos de los dulces con los que Perla deleita los paladares de sus clientes, siendo este último el que se ha posicionado como el favorito, hecho que atribuye a su excelente sabor. El amor que impregna en sus creaciones y un precio justo definen Pequepostres.

El reto de vivir con acondroplasia

Pese a los éxitos, vivir con acondroplasia ha sido un reto para Perla y su familia. La emprendedora comentó a La Jornada Maya que diariamente se enfrenta a nuevos desafíos a causa de su condición y la falta de espacios adecuados para quienes la presentan.

Las dificultades en el camino de esta mujer las ha enfrentado con valentía y se ha sobrepuesto a cada una de ellas con determinación, pues además de emprender su propio negocio, ha sido medallista de los Juegos Paralímpicos de Colima, en donde representó a Yucatán el año pasado y trajo la medalla de plata.

La también deportista no ha estado exenta de discriminación debido a su talla baja, tanto en el entorno escolar como el social. En ese sentido, lamentó que estas actitudes continúen presentándose e hizo un llamado a las autoridades a generar políticas públicas con perspectivas inclusivas.

Gente Pequeña de Mérida

Perla, junto a otras siete personas, pertenece a la asociación Gente Pequeña de Mérida. Son cinco mujeres y dos hombres que se reúnen cada cierto tiempo para compartir sus experiencias de vida relacionadas a la acondroplasia.

También realizan diversas actividades a fin de que la gente se sensibilice con respecto a este padecimiento, entre las que destacan conversatorios, pasarelas y convivios.

En ese tenor, la emprendedora recordó que este 25 de octubre se celebrará el Día Mundial de las Personas de Talla Baja; y aunque no podrán conmemorarlo como en años anteriores a causa de la pandemia, ya se encuentran planeando actividades que se llevarán a cabo en modalidad virtual.

Ámbito escolar complicado

Don Hugo, el padre de Perla, añadió que para la familia el padecimiento de su hija ha sido complicado, sin embargo, conforme la han acompañado en sus etapas de desarrollo, las cosas se han hecho cada vez más llevaderas.

Destacó que el ámbito escolar es uno de los más complejos para las personas de talla baja, sobre todo la secundaria, pues en la primaria es más fácil acompañarlos, pero en la secundaria ella se comenzó a dar cuenta de su condición, lo que la hizo entrar en depresión. Se negaba a acudir al colegio.

“Mucha gente nos apoyó y la orientó, lo que de alguna manera permitió que Perlita pudiera volver a integrarse a los estudios. En la preparatoria fue distinto, ya que la cursó en una escuela cristiana (Blas Pascal) en donde implementaron una estrategia que le benefició”, señaló.

Familia orgullosa

Hugo Baas no puede ocultar su orgullo por los logros de Perla, quien, aunado a la acondroplasia, padece un grado de discapacidad intelectual; y además de sacar adelante su negocio ella sola, el año pasado procuró a Yucatán la medalla de plata a nivel nacional en la disciplina de natación.

Actualmente la deportista continúa su entrenamiento de manera virtual de la mano de su entrenador, Alan Gutiérrez. Ante este logro, su familia se siente orgullosa, pues a pesar de todo ella ha estado dispuesta a enfrentarse a este gran reto.

Al principio estaban preocupados por su seguridad, recordó su padre, pero tras los resultados obtenidos, agradecen la actitud que ella ha presentado de cara a la adversidad. Consideran que estos logros han sido un gran motivante para ella.

“Incluirlos para que se sientan libres”

No hay una cifra específica de cuántas personas padecen esta condición en el estado, pero don Hugo comenta, con base en un estudio realizado por Gente Pequeña de Mérida, que en la capital yucateca hay por lo menos cien casos, número que se incrementaría en los municipios yucatecos.

“Que les den la oportunidad a las personas de talla baja, incluirlos para que se sientan libres de ofrecer sus capacidades. Lo único que los limita es la parte física, pero tienen todo el deseo de salir adelante y hacer su vida diaria. Trátenlos con la confianza de que tienen las mismas capacidades”, sentenció.

En ese mismo sentido, lanzó un exhorto a las autoridades a ser empáticas en lo relativo a los servicios públicos. Reconoce que se trata de una situación difícil, pero para estas personas, el hecho que existan adaptaciones les generaría confianza al sentir que son importantes para el gobierno, concluyó.

Fuente: La Jornada Maya / Laura Espejo

Moises Montes

Administrador del portal http://peninsulaapeninsula.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *